UNA MUERTE ABSURDA

Un joven terminó con la vida de su novia en medio de una inocente salida vespertina que se transformó en la última cita.

Corresponsal del Conurbano: Lucila Yañez

Durante la tarde del sábado se registró otro inexplicable y pavoroso caso de femicidio. El episodio tuvo lugar a plena luz del día en el partido de Gerli. Un joven de 22 años asesinó brutalmente a su novia, dos años menor, frente a la mirada atónita de los adultos y niños que en ese momento estaban en la plaza del barrio de Villa Sapito.
Al parecer, todo comenzó cuando el masculino ―que ahora es intensamente buscado por la policía― tomó por debajo de los brazos a la chica, que reaccionó empujándolo como respuesta inmediata a las cosquillas producidas. Según cuentan los testigos del crimen, ese fue el instante en que se desató el verdadero infierno. “La chica le pedía por favor que se detuviera pero, como a la vez se reía, uno no sabía lo que hacer”, sentenció una testigo presencial del hecho.
El victimario continuó haciéndole cosquillas mientras la tenía reducida en el suelo, a pesar de los intentos de la joven por zafarse. “Todavía no me puedo sacar de la cabeza la risa desesperada de la piba; nunca me voy a perdonar no haberla ayudado”, comentó un vecino de la zona.
La ambulancia llegó a los pocos minutos, los médicos que acudieron hicieron esfuerzos denodados por reanimarla, pero ya era tarde.
Hoy se conocieron los resultados de la autopsia que confirman que la víctima murió de risa. “Lo peor fue que estaban acostados sobre una lona y ella se había sacado las zapatillas. Cuando él le hizo cosquillas en la planta de los pies la terminó de matar; si hubiera estado calzada, quizás hoy estaría con nosotros”, reveló la madre de la joven asesinada.