Revuelto gramajo de miradas

Por Sebastián Culp

Los otros días íbamos en colectivo.
Ella iba mirando a una pareja de nerds, que resultó no ser una pareja, sino simples amigos. Él tenía anteojos y chomba negra*1. Ella morral con pins y remera rayada. Los dos al rededor de 16 o 17 años.
Los miraba porque le resultaban tiernos; hablaban, se reían y llevaban entre sus pertenencias una calcomanía de Pikachu, aún no adherida en ningún lado, y una botellita de 600 de cocacola*2.
En una de esas vi que una señora, redonda, sentada de frente a nosotros, la estaba mirando a ella, a Lucila.
La vi como le miraba la cara, los ojos.
Noté como ella notaba su mirada atenta, fija.
Vi como la señora paneó con la cabeza hacia donde los ojos de Lucila reposaban. No tardó, entonces, en descubrir lo que ella miraba hacía rato: La pareja de nerds.
A veces se puede conocer más a una persona por lo que mira, que por su aspecto, su estética, sus modos.

Y yo ahí, a un costado, retirado de la escena, mirando a la señora, mirar a Lucila mirar a la pareja de nerds.

Quizás sea una boludés*3 esto, pero igual me lo pregunto, a veces me pregunto muchas cosas, soy así; un curioso nato, un soñador de pura sepa; ¿Habría alguien más en ese mismo momento mirándome a mí, mirar a la señora, mirar a Lucila, mirar la pareja de nerds?

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*1 Remera con cuello de camisa y botones, (por lo general 3 botones). Es de un material simil toalla. Muy usada por tenistas, jugadores de polo en una tarde de recreación y padres en ciudades balnearias.
*2 Bebida ajarabada de color negro y altamente gaseosa. Inventó a Papá Noél y resignificó completamente el concepto del aperitivo haciendo dupla perfecta con el Fernet.
*3 Acción que remite a un sin sentido o un absurdo. Llevada a cabo, por lo general, por boludos.