Los blogs están muertos

Posta. Aunque les parezca una locura, es así como les digo.

De no creer, ¿no?

Sí, los blogs como los conocíamos ya no existen.
Ahora todo es “Like” de acá, “Like” de allá, “Me asombra”, “Me enoja”, corazoncitos por todos lados, RT subiendo por tu cuello, hashtags hasta de cómo ir al baño, historiales, biografías, videos, memes, emojis de jeringas, de finos excrementos humanos, un anciano amarillo, beige o negro, grupos de whatsapp que rozan la perversión, en fin.

Atrás quedaron los simples y sentidos comentarios.
Atrás quedó esa logia que unía a escritores aspirantes.
Atrás quedó ese secreto virtual, ese banquete de la letra tipeada y el buen gusto por los detalles y la fina prosa de toilettes.

Pero bueno, la vida en la internet continúa.
Vamos, hombre, no es tan grave. Arriba ese ánimo.
No es que estén muertos, literalmente, era una forma de decir.
Como que ya nadie los lee.

Pero igual, siguen estando,… sí, sí, te lo juro.
No te digo que se actualicen como el Windows Vista, pero están.

Mirá, sin ir más lejos, justo acá te recomendamos un par.