El forro de los Simpson

Por Sebastián Culp

Escribo esto para que no me jodan más. Me tienen harto. No, mentira, los estimo a cada uno de ustedes. No, otra mentira, los estimaría, en una de esas, si los conociera, pero no, la verdad que no los conozco.

Bueno, resulta que me hice una remera de un personaje de Los Simpson que nadie o casi nadie conoce.
Es un personaje que no podés conocer por más fanático que seas de los intrépidos personajes amarillos. Porque ni siquiera es un personaje secundario, es apenas un extra, un personaje muy menor, un easter eggs que aparece en ciertos capítulos de los viejos. Cuando Los Simpson ERAN Los Simpson, y no esa paparruchada que son ahora.
No me hago el capo sofisticado, conocedor de la vida, yo tampoco me habría percatado de sus apariciones, de no ser porque una tarde de primavera mientras miraba florecer los lirios, llegó a mi ojos un video de youtube.

 Resulta que un fulano, héroe de la net, recopiló las intervenciones de este sujeto y las subió a la popular plataforma con el nombre de “El forro de Los Simpson” o “Just Stamp the Ticket Man” en el original.

Y yo me hice pis. No literalmente, claro.

Embelesado con esta chanza de Matt y sus amigos, es que me mandé a confeccionar una playera con la cara de este No-agradable sujeto.

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Y todo lo que vino después, fue y es, aún mejor.

Me divierte en grande que la gente por la calle me mire la camiseta con cierto desconcierto, frunciendo el entrecejo pero con un esbozo de sonrisa en los labios. Como tratando de descubrir de qué personaje se trata.
Los cercanos, amigos, conocidos, compañeros de trabajo, tiran nombres, todos errados.

Salvo uno.
En una de las proyecciones de Un Buen Día, vestí dicha casaca. Todo normal. Nadie dijo nada, pero al día siguiente, un joven me mandó un inbox preguntando si era el flaco de la remera de “Just Stamp the Ticket Man”.

Maestro de maestros, acertado en todo, salvo en la parte en que se refirió a mí como “flaco”.

Pero hubo una, que supera hasta el momento, el efecto causado por mi sudadera.
Iba por la calle luciendo mi estampa, y un borracho que tomaba su bebida de borracho sentado en los escalones de un chino, empezó a gritar nombres de personajes de Los Simpson.
Borracho sí, pero no por eso extraviado. Lanzó un par de opciones muy posibles: ¡El hijo del Señor Burns!; “¡El hermano de Homero!” y alguno más que no recuerdo.

Ojalá, señor borracho, esté acá leyendo este posteo, porque era un quilombo si me paraba a explicarle todo este asunto.