El creador de los Post-it

Post-it®, un cachito de papel con goma de pegar que ya cumplió 33 pirulos

Por Lucila Yañez

Corrían los días de 1968. Por ese entonces, el científico y doctor Spence Silver pasaba noches enteras en su laboratorio con el afán desesperado de crear el pegamento más poderoso del universo. Se cree, según las palabras del mismísimo Silver, que el objetivo de dicha invención era: “Hacer algo importante y, de ese modo, cerrarle la maldita boca a mi esposa”. Con el tiempo se supo que el científico no hablaba en sentido figurado, su anhelo era adherir de manera permanente los labios de su mujer, con tal de mantenerla callada. Sin embargo, los resultados fueron tan desalentadores que optó por renunciar a su ideal y, por el bien de ambos, separarse.
Fue Art Fry, un investigador que supo participar de los seminarios brindados por Silver, que en 1974 tuvo la brillante idea de usar el inútil y debilucho pegamento para darle forma a unos papelitos que oficiarían como señaladores removibles. En 1980, esos señaladores se convirtieron en las reconocidísimas notas adhesivas que en la actualidad tanto utilizamos… cabe destacar que dada la década de su lanzamiento oficial, entendemos sin objeción, que esos diminutos papeles sean de colores obscenamente fluorescentes.