Cada perro es su amo y cada amo es su perro

Aquí, a través de un estudio arbitrario e infame, nos atrevemos a catalogar algunos tipos de personas según sus canes. ¡Guau!

CANICHE: Se trata, en su mayoría, de un perro para la mujer. Por su pelaje enrulado y su posibilidad de vestirlo a la moda es un animalito que entretiene. En el caso de que una pareja comparta un caniche, es casi cantado que ella lo ha adoptado desde tiempo antes, cuando aún creía que su soltería sería permanente.

CHIHUAHUEÑO: Quien tiene un exponente de esta raza es una persona, en algún punto, desequilibrada. Necesita sentirse en falsa armonía, y al ver a un ser viviente mucho más irritable y neurótico que él se siente reconfortado.

OVEJERO ALEMÁN: Este es un can adoptado, principalmente, por hombres de impronta libre y vida natural. Pero al poco tiempo, amo y perro ya se encuentran haciendo vida de jubilados (con suerte, jugando al tejo o a los naipes) a causa de los típicos problemas de cadera de esa raza.

PITBULL / ROTTWEILER: Este caso es muy particular. Por lo general, los dueños de estos feroces pichichos son gente a la que no le alcanza el dinero para comprar un auto o bien, no les interesa conducir, y por ese motivo no pueden pasearse por las calles con música a niveles audibles sobre-dimensionados.

DÁLMATA: Si una persona adulta tiene un perro de esta simpática raza, ¡corra! Hablamos de un clásico prototipo de eterna y confesa inmadurez.

ATORRANTES O RAZA PERRO: Los amos de estos animales son gente que habitualmente suele enamorarse a primera vista y se deja llevar por los impulsos. Por eso, no sería nada extraño que al ver un perrito callejero, lejos de evaluar si realmente pueden llevarlo a casa, tengan tendencia a decir: “¡Mah, sí!, yo me lo quedo”.