Melomanía | 5 canciones de amor enfermo

Porque no todo amor es sano, este ranking de canciones nos trae una bonita selección de piezas musicales que remiten a los más enfermos sentimientos que pueden venir acompañados del amor de nuestras vidas.
Obsesiones por las que todos pasamos alguna vez —aunque sea por una fracción de segundos—, pero que nos hacen perder la cordura al cruzar una barrera de la que no se vuelve. La locura puede ser temporal pero deja huellas imborrables, la marca indeleble del paso por el manicomio del corazón. Dudas, contradicciones, pasiones, odios, desesperación, una verdadera tortura conocida como el lado B del amor. Para ir entendiendo a qué nos referimos, empezamos a ejemplificar con las siguientes canciones:

1er puesto: Corazón, Los auténticos decadentes

“Cuando vamos a algún lado
nunca elijo yo
porque lo único que quiero
es ir contigo,
vivo dando vueltas
a tu alrededor
como un perro abandonado
que en la calle te siguió.
Pero yo no soy tu prisionero
y no tengo alma de robot
es que hay algo en tu carita
que me gusta,
que me gusta
y se llevó mi corazón”.

Hace falta que aclare que se trata de un noble sentimiento el que transmite esta canción, muy noble, sí, eso no se discute, pero enfermo. Esto termina mal. Por empezar, si nunca elegís adonde ir, te van a dejar por aburrido. De una. ¿Lo único que querés es estar con el otro, vivís dando vueltas a su alrededor? Pará, la vas a marear y ¡aburrís! Lo esperanzador del tema es que el enamorado llega a registrar la necesidad de aclarar que no está preso y que no es un robot. Está emberretinado, pero bueno… lo perdonamos, y ojalá se le pase.

2do. Puesto: No me olvides, Abel Pintos

“Seguro vos encuentres quien te quiera de verdad
porque vos sos libre
yo voy a estar pensando en volver, en regresar
nena, no me olvides”.

Este es otro caso enfermo, más egoísta que el del primer puesto. Más manipulador, es una patología más retorcida. A ver… este es enfermo y un poquito mal tipo. Le dice que va a encontrar a alguien que la quiera de verdad, pues él —claramente— no lo es. Peeero, por las dudas, por si “piensa en regresar” le pide que no lo olvide. Clarísimo, está loco pero no de amor, está loco de indecisión. La esperanza en este caso sería que la chica en cuestión pueda olvidarlo. Nuestra solidaridad para con esa joven que no es bien querida, esperamos que no tome el encargo que le deja el poeta.

3er. Puesto: Lo imprescindible, Shakira

“Una máquina de vivir sin paz
eso es lo que soy
desde que no estás
dices que no tiene caso reaccionar así
que has hecho tu elección
que viva y deje vivir
pero no quiero romper el lazo que me ata a ti
ten consideración y no me dejes sufrir”.

¡¡Mamita, cómo estamos!! Te dice que ya eligió, que quiere que lo dejes en paz: ¿qué parte no entendés? ¿No querés romper el lazo que los ata? ¿De verdad creerá que están atados por un lazo? Estos casos me apenan mucho, uno también tiene corazón y siempre está a las puertas de terminar de esta manera. Dios bendito, si uno supiera que va a terminar así en algún momento, se mete en un monasterio. Para rematarla, esta enferma de amor apela a la lástima, le pide consideración. ¡¡Sos vos la que no debe elegir sufrir!! Tranquila… ya va a pasar.

4to. Puesto: Están lloviendo estrellas, Cristian Castro

“Perdona si hago de cuenta que no te he perdido
me duele aceptar que ya no estás conmigo
y no puedo dejar de pensar sólo en ti.
No sé si algún día sabrás que te llevo conmigo
la vida no tiene razón ni sentido y me puedo morir si no estás junto a mí.
Tengo tanta sed de ti que me cuesta respirar
o será que en mi delirio te amo más y más”.

Esta me gusta especialmente porque nuestro enamorado está enfermo, pero lo sabe. Arranca pidiendo perdón y reconoce que delira de amor. Pero bueno… no deja de estar absolutamente mal, fuera de sí. ¿Qué será eso de “te llevo conmigo”? No te vas a morir, zonzo, quedate tranquilo. El temita de la sed se resuelve, las bebidas alcohólicas son ideales para estos casos; y si te está costando respirar, una consulta al médico no vendría mal, no sea cosa que con el disgusto te hayan bajado las defensas y te agarres neumonía.

5to. Puesto: Colgando en tus manos, Carlos Baute y Marta Sánchez

“No perderé la esperanza de hablar contigo.
No me importa qué dice el destino.
Quiero tener tu fragancia conmigo.
Y beberme de ti lo prohibido.
Sabes que estoy colgando en tus manos.
Así que no me dejes caer.
Sabes que estoy colgando en tus manos”.

Esto es un dúo, acá hay dos para cantar estos sentimientos demenciales. Es muy común cuando uno está hasta la médula con un amor patológico, encontrar un amigo que, piadoso, te hace la segunda. Calculo que acá sería algo así o que son dos enamorados que dialogan sobre el amor enfermo que se tienen. Sí, claramente enfermo. Enfermo y prohibido. El temita de la prohibición, no sabemos porqué será, lo patológico está bien claro: “Estoy colgando en tus manos”. ¿No será mucho? “Colgarse” de tu pareja puede tener algunos beneficios, no dIgo que no, quizás te colgás de su fama, como la gente que se “cuelga de las tetas de Moria”, pero bueno… de ahí a pedirle que no te deje caer. Olvidate… si vos te colgás es bajo tu responsabilidad. Y seguro te vas a caer. Nada enfermo puede terminar bien.