10 claves del postre vigilante

Por Diego Crespo

1. La única forma posible de servirlo se da con 3 medidas de dulce de batata y 1 de queso. Otras relaciones (1 a 1 o 2 a 1) distorsionan la esencia del postre.

2. El color del dulce debe oscilar entre la gama del ámbar y el beige. Rechace opacos fuertes y mateados. Si es de color verde, ese dulce está rancio.

3. El queso maridante sólo puede ser de los tipo pategras (semiduro). Llegado el caso trágico de no contar éste, un Mar del Plata resultaría la segunda mejor opción.

4. Jamás acepte una porción con queso mantecoso (blando): sin duda se trata de un engaño severo o picardía mayor.

5. La heladera debilita las propiedades del almíbar cobertor, por lo que la temperatura del postre debe ser “ad natura”.

6. No consuma dulces cruzados con otros alimentos como chocolate o cereza. No son considerados postre vigilante.

7. Sólo compre dulce de batata en lata. Evite los envases de cartón, receptáculos apenas reservados para vinos de lamentable calidad.

8. Nunca mezcle postre vigilante con gaseosas del tipo cola: puede caérsele un brazo por pico de glucosa.

9. Coma su porción únicamente con la mano derecha o izquierda, indistintamente. El uso de cubiertos distorsionan la esencia de esta tradición.

10. Evite fumar dulce de batata en espacios cerrados. Hace mal.